Al final del partido todo el mundo estaba de acuerdo. El Atlético de Madrid Féminas no mereció perder. El 0-2 con el que el Levante cerró esta ida de semifinales de la Copa de la Reina es un injusto castigo para el equipo de María Vargas, que trabajó muchísimo, sin duda, lo suficiente como para lograr un resultado mejor.























